Sonora y casi toda la región norte de nuestro país ha sufrido durante los últimos años por la falta de agua, algo que se ha acrecentado cada vez más y que ya prende las alarmas en cuestiones de disponibilidad muy baja de ese líquido y la sequía pone en peligro de paso, las dos principales actividades económicas de este estado como son la agricultura y la ganadería.
Esfuerzos y acciones se han realizado por los gobiernos, pero siguen siendo insuficientes, pero la naturaleza con su amplia sabiduría está dando muestras de una recuperación que apenas empieza a mostrar algunos esbozos, pero que dan esperanza para un futuro más equilibrado en el aspecto ecológico y eso lo está haciendo por medio de unos pequeños roedores semiacuáticos: Los Castores.
“Sabías que los castores están salvando al desierto de Sonora, en medio del polvo, la sequía y el extremo calor alguien está reconstruyendo la vida y no es una obra del gobierno ni mucho menos una mega inversión, son los castores, así es, castores en Sonora”, menciona Carolina Monroy, la “Hija del sol de Sonora”.
Gran labor de los castores
El castor es de los animales más proactivos y que interviene en el ecosistema donde se desarrolla, no solo mediante la cadena alimenticia como la mayoría que crea un balance, el castor, que es originario de Norte América, modifica por completo su entorno, propiciando el nacimiento de vida animal y vegetal con gran abundancia.
“Después de haber desaparecido de la región por más de un siglo, estos animales regresaron de forma natural a zonas áridas como la cuenca del río San Pedro, lo que han provocado ha sorprendido a los científicos, donde antes había tierra seca hoy hay agua, donde antes había silencio hoy hay vida, pero ¿qué están haciendo los castores?”, se cuestiona la tiktoker guaymense.
La respuesta es simple a simple vista, parece algo insignificante pero al construir diques con troncos, ramas y barro, logran ralentizar el flujo del agua, crear lagunas y humedales, y con esa acción provoca que la humedad del suelo se mantenga en esa zona, permitiendo que el agua se filtre y recargue los mantos acuíferos, por eso los científicos ambientalistas los llaman los ingenieros ecosistémicos.
“Desde el 2006 se empezaron a ver árboles roídos y presas en el río San Pedro, era una señal clara, los castores habían vuelto, sus presas han convertido corrientes estacionales en corredores ecológicos activos en donde ahora crecen álamos, sauces y vegetación ribereña, las lagunas que forma se han convertido en el hábitat de aves, mamíferos y anfibios, un modelo contra la desertificación”, explica el video de Tik Tok.
Con algunas afectaciones en esa zona con productores locales del norte de Sonora el castor contribuye de gran manera a restablecer todo lo que el hombre se encargó de deshacer en esa parte del río San Pedro, como un importante corredor ecológico que nace cerca de Cananea, Sonora, y fluye hacia el norte,cruzando a Arizona, Estados Unidos.

“Lo que está sucediendo ya está siendo investigado por universidades, documentado por organizaciones y monitoreado incluso por satélites, pero ¿por qué esto es tan importante? por qué el trabajo de los castores significa una reconstrucción ecológica a bajo costo y alto impacto”, finaliza el video.
El castor no huyó de su antiguo territorio, fue desplazado por la acción del hombre, al ver reducidos sus espacios para sobrevivir, al escasear el agua, pero ahora que volvieron se ve la importancia que tienen en un ecosistema que necesita tanto del agua y eso se les debe de agradecer y esta vez cuidarlos, respetarlos y permitirles realizar esa gran labor.





